Rotary Club Salar Grande contribuye a mejorar condiciones de lactantes y madres del Centro Penitenciario Femenino de Antofagasta
Antofagasta. – En un gesto concreto de compromiso con la niñez más vulnerable, el Rotary Club Salar Grande materializó la reposición del techo del patio de la Sección Materno Infantil (SMI) del Centro Penitenciario Femenino de Antofagasta, espacio donde actualmente residen 7 madres privadas de libertad, 2 mujeres gestantes y 5 niños y niñas menores de dos años, quienes permanecen junto a sus madres bajo el Programa “Abriendo Puertas”.
La nueva techumbre permite generar sombra, protección climática y mejores condiciones sanitarias en el sector donde las madres amamantan a sus hijos; además, funciona como patio de juegos y constituye un lugar esencial de esparcimiento dentro del recinto penal. Este espacio resulta especialmente relevante considerando que los lactantes viven su primera infancia en un contexto de encierro que ellos no han elegido, donde su bienestar, salud y desarrollo dependen en gran medida del apoyo que puedan brindar las instituciones públicas, las organizaciones sociales y la comunidad.
La iniciativa se enmarca en un trabajo colaborativo entre la SEREMI de Justicia y Derechos Humanos, la SEREMI de Desarrollo Social y Familia, la Dirección Regional de Gendarmería de Chile y el Jardín Infantil Papelucho de Antofagasta, instituciones que facilitaron las gestiones necesarias para concretar esta ayuda solidaria. Desde el ámbito educativo, el Jardín Infantil Papelucho también realizó un valioso aporte consistente en ropa para niños y niñas entre 0 y 2 años, donación reunida gracias al compromiso de padres y apoderados.
El proyecto responde a necesidades detectadas en la sección materno-infantil del recinto penitenciario, donde las condiciones climáticas extremas —altas
temperaturas en verano y bajas temperaturas en invierno— pueden afectar la salud y el desarrollo de los niños y niñas.
La ejecución de esta mejora fue posible gracias a la donación de un ciudadano comprometido con la niñez y al financiamiento con fondos del Rotary Club Salar Grande, reafirmando el rol del voluntariado y la sociedad civil en la protección de la infancia.
Al respecto, el presidente del club para el período 2025-2026, Edgardo Solís Núñez, señaló:
“Como Rotary Club Salar Grande creemos firmemente que ningún niño o niña debe ver limitado su desarrollo por las circunstancias que rodean su nacimiento. Esta contribución busca dignificar su entorno inmediato y generar condiciones más humanas para su crecimiento. Nuestro compromiso es seguir trabajando junto a las instituciones públicas y la comunidad para que esta alianza solidaria sea duradera y continúe beneficiando a quienes más lo necesitan.”
Finalmente, las instituciones participantes destacaron que esta colaboración constituye el inicio de una alianza de largo plazo, orientada a fortalecer las condiciones de cuidado, protección y desarrollo de la primera infancia en contextos de especial vulnerabilidad, reafirmando la importancia del trabajo conjunto entre el Estado, las organizaciones sociales y la comunidad.




